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En el último mes han sido tres los casos de violencia registrados en las líneas de transporte urbano de Marbella que han derivado en sendas denuncias

La Policía Local de Marbella ha comenzado a infiltrar a patrullas de paisano en los autobuses urbanos. El objetivo es atajar de raíz la presunta escalada de violencia que se está detectando contra los conductores de la empresa concesionaria del servicio (Avanza). Sólo en el último mes han sido tres los casos de agresión física y verbal registrados que han derivado en la correspondiente denuncia por parte de los profesionales atacados, llegando uno de ellos, incluso, a causar baja laboral. A estas denuncias se suman otras dos interpuestas desde la empresa por daños materiales contra los vehículos.

La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, habla de «casos aislados», pero, según ha podido confirmar este periódico, al asunto se le ha otorgado internamente máxima atención. El jefe de la Policía Local ha dado instrucción para introducir un servicio especial de control y vigilancia de paisano en los autobuses. Los agentes irán rotando en horarios diferentes por las distintas líneas que discurren en el término municipal a fin de que los sucesos ocurridos en el último mes no vuelvan a repetirse.

Según datos facilitados por la propia empresa, en julio se duplicó el número de viajeros en los autobuses de Marbella con respecto al mismo mes del año anterior. Un espectacular repunte de usuarios que se debe a la implantación de la llamada Tarjeta de Movilidad, que entró en vigor el 1 de mayo y que permite a los empadronados viajar gratis en los autobuses de línea de la ciudad. Hasta la fecha el Ayuntamiento ha puesto en circulación un total de 55.000 títulos y sigue recibiendo solicitudes de emisión a las que da curso de forma paulatina.

Al parecer, el mal entendido uso de la tarjeta y la falta de civismo por parte de unos pocos ciudadanos han originado algunas situaciones de tensión en las últimas semanas, que han derivado en múltiples agresiones verbales contra los profesionales de la empresa y en los casos más graves, en ataques físicos y verbales contra tres conductores de diferentes líneas.

Agresiones

Según ha podido confirmar SUR, la primera agresión se produjo en Bello Horizonte, cuando un joven intentó un uso fraudulento de la Tarjeta de Movilidad Municipal. El presunto agresor pretendía viajar con el título de otra persona, al parecer, se trataba de la tarjeta de su novia, anomalía que fue detectada por el conductor que advirtió a esta persona de la imposibilidad de hacer uso de la misma. A pesar de que no le fue retirada, no se lo tomó bien el joven. La sorpresa del conductor fue mayúscula cuando en la cabecera de la parada, lo encontró de nuevo con un adoquín en la mano. Fue entonces cuando el conductor detuvo el autobús para preservar la integridad de los viajeros y bajó. El intento de mediación no tuvo éxito porque, al parecer, la piedra terminó estampada en la espalda del conductor y posteriormente, una segunda impactó contra la parte alta del vehículo sin que afortunadamente causara daños personales a ningún viajero.

Julio se cierra con el doble de viajeros que un año antes por la implantación de la tarjeta de gratuidad de los autobuses

El segundo caso registrado tuvo lugar en la zona de El Ángel. La presunta agresión se habría desencadenado después de que el conductor impidiera a unos hombres, de unos 30 años, acceder al autobús fumando. Uno de ellos habría iniciado entonces una abrupta agresión verbal, mientras otro, por el lado de la ventanilla, habría llegado a propinar al trabajador un puñetazo en la cara. No acabaría ahí la cosa, porque acto seguido el primer hombre la emprendió presuntamente a patadas hasta que reventó la luna de una de las puertas, comenzando posteriormente la huida.

En los casos registrados hubo agresión física y verbal y en dos de ellos además, daños contra los vehículos

La última agresión, ocurrida en la parada de los cines de Puerto Banús, estuvo protagonizada por un grupo de cinco mujeres que subieron con niños que comían helados. El conductor puso en conocimiento de las mujeres que las normas impiden subir comida o bebida a bordo por higiene, máxime, cuando los helados estaban derretidos como al parecer era el caso. Tras la invitación a tirar la golosina, presuntamente comenzó la agresión verbal y física por parte de tres de ellas hacia el conductor, así como tironazos a la puerta delantera hasta que se rompió una luna. En este caso, ha habido denuncia cruzada, ya que también se ha interpuesto otra por parte de las viajeras hacia el profesional de Avanza.

Los tres conductores han sido cambiados de línea por la empresa.

Autobuses equipados con cámaras y botón del pánico

La presencia física de policías locales de paisano en los autobuses no es la única medida de protección especial con la que cuentan los autobuses de Marbella. Una parte importante de la flota tiene incorporadas cámaras y además, en todos los vehículos existe el llamado botón del pánico. Esta botonera situada al alcance del conductor de autobús permite establecer una escucha con la Central de Avanza en Málaga, encargada de movilizar los recursos policiales o de emergencias pertinentes en cada caso.

Fuente: Diario Sur