El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, quitar importancia a los dos asesinatos que tuvieron lugar en Marbella la pasada semana, asuntos por los que ha pasado de puntillas en sus declaraciones. Ha dicho que “no hay que sembrar alarma” y ha ofrecido datos de estadístias policiales, como un descenso en las infracciones penales del 15% durante el primer trimestre en el municipio.

 

Zoido ha visitado esta mañana el cuartel de la Guardia Civil en Leganitos y la comisaría de la Policía Nacional y, además de las promesas electorales que ha realizado también, lógicamente, se le ha preguntado por los últimos sucesos en Marbella.

Hay que recordar que la pasada semana fueron asesinadas dos personas, una cuyo cadáver apareció junto al Hospital, y otra tiroteada en San Pedro, y que también se vivió un falso aviso de bomba que obligó a cortar durante un par de horas la avenida Ricardo Soriano..

El ministro no ha querido profundizar demasiado y se ha descolgado ofreciendo estadísticas sobre el primer trimestre, aunque en los últimos meses se acumulan los incidentes de todo tipo en el municipio, más y menos graves.

“Algunas veces suceden hechos como los del pasado fin de semana, pero no significa que pase todo los días”, ha dicho, en referencia solo al tiroteo del sábado que acabó con la vida de un hombre al salir de la comunición de su hijo en San Pedro Alcántara.

Ha explicado que la principal línea de investigación es el “ajuste de cuentas, sin descartar otras hipótesis”, pero no ha querido confirmar que esté vinculado al narcotráfico.

Falso aviso de bomba

Preguntado por el falso aviso de bomba, ha dicho que este tipo de llamadas “desgraciadamente son más habituales de lo que pensamos” y añadió que “no es una excepción sobre lo que ocurre en el resto de España”.

En todo caso, ha señalado que “no ha que sembrar alarma”, y ha destacado que en Marbella “hay menos casos que en otros sitios y se esclarecen más que en otros lugares”.

Es decir, según Zoido, lo que ocurrió la pasada semana en Marbella hay que enmarcarlo como algo excepcional, en el caso de los asesinatos, y en algo que es habitual a nivel nacional como el falso aviso de bomba.

En esta línea de defensa, ha explicado que, en los tres primeros meses del año, en Marbella bajaron en más de un 15% las infracciones penales y hubo un descenso del 3% en la tasa de criminalidad por cada 1.000 habitantes.

También ha resaltado que la eficacia policial ha mejorado en un 9%, “situándose por encima de la media nacional”, y que los delitos graves y riñas tumultuarias han caído un 39%.