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El Ayuntamiento de Estepona no se hace responsable de la caída de la puerta de un parque sobre un niño de cinco años

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El Consistorio acusa a la empresa concesionaria del accidente que provocó una fractura de cráneo al pequeño, marcado ahora con una cicatriz y semiamputación de la oreja izquierda.

Ha pasado más de un año desde que a Derek, un niño de cinco años, se le cayó encima la puerta de hierro del Parque Central de Estepona. El impacto le provocó una fractura craneal que le ha dejado marcado con una cicatriz y la semiamputación de la oreja izquierda, además de importantes secuelas. El Ayuntamiento de Estepona no ha admitido la reclamación de sus padres al entender que no es responsable patrimonial y traslada dicha responsabilidad a la empresa Licuas, concesionaria del servicio de mantenimiento de los parques y jardines del municipio.

El equipo de gobierno argumenta además, en la Junta de Gobierno Local, a la que ha tenido acceso este periódico, que los padres no han cuantificado la reclamación, «siendo este requisito imprescindible». Y además, que el abogado de la familia no ha acreditado la representación.

Eva Márquez, la madre de Derek, ha estado todo este año realizando visitas al médico con su hijo. El pequeño tuvo que ser operado de la fractura de cráneo que también le ha afectado a un oído y a un ojo. Hasta 45 grapas tuvo que recibir Derek tras el impacto. Una enorme cicatriz que le atraviesa la cabeza y la frente es sólo una de las secuelas del fuerte golpe que recibió el 23 de noviembre del pasado año cuando caminaba por el parque.

Eva recuerda que aquel día atravesaron el parque para cortar camino cuando se dirigían al centro de salud, porque Derek y su hermana habían estado varios días enfermos. «Me detuve un momento para poner a la niña en el cochecito y cuando miré Derek ya tenía la verja encima. Él mismo intentó quitársela, pero no podía». Su padre lo cogió en brazos y lo llevó corriendo hasta el centro de salud.

«Menos mal que no le vi la herida, porque mi marido me dijo que se le veía el interior de la cabeza a través de la fractura», explica la madre. Posteriormente, un helicóptero del 061 trasladó al pequeño al Hospital Materno Infantil de Málaga. «Derek no perdió el conocimiento en ningún momento y sólo cuando llegó al hospital se quedó dormido con la anestesia», recuerda Eva. Allí fue operado de la fractura craneal y permaneció ingresado una semana.

Cuando el niño despertó le explicó a su madre que él sólo estaba contando los barrotes de la verja cuando la puerta se le vino encima.

Desde entonces las revisiones e intervenciones han sido constantes. Desde una operación de cirugía estética para reducir la cicatriz hasta consultas con el otorrino y el oftalmólogo. «Le suele doler el oído y también se le ha quedado mal el ojito, se le inflama el lagrimal», comenta la madre.

Tras la desestimación de la reclamación por parte del Ayuntamiento, el abogado de la familia, Roberto Carlos Ortega, aclara que no se cuantificó la reclamación, tal y como argumentaba el Consistorio, porque el niño aún no ha recibido el alta médica y los daños aún no han sido peritados.

Por otra parte, el letrado no entiende cómo un ayuntamiento no se hace responsable de la caída de una puerta de un parque municipal. «El mantenimiento corresponde al Ayuntamiento aunque tenga una empresa concesionaria», puntualiza. El abogado ha interpuesto una demanda por la vía contencioso administrativa para reclamar los daños sufridos por el niño.

Ortega entiende que es el Ayuntamiento el que debería hacerse responsable de la caída de la puerta «y luego reclamar a la empresa si lo cree conveniente».

En el momento del accidente, el Ayuntamiento de Estepona aseguró que había abierto una investigación a la empresa concesionaria del servicio de parques y jardines para aclarar los hechos sucedidos. Añadió que días antes, recibió una incidencia por parte de la Policía Local indicando la necesidad de reparación de esa puerta.

Esta incidencia fue trasladada, «inmediatamente», según las fuentes municipales, a la empresa concesionaria responsable del servicio de parques y jardines para que procediera a la reparación.

Añaden que la reparación se llevó a cabo por parte de dicha empresa , y que ésta lo comunicó por escrito al Ayuntamiento. La familia espera que los responsables, quienes determine la justicia, paguen la negligencia y que las heridas vayan curando con el paso del tiempo.

Fuente: Diario Sur