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El precio deja de ser criterio fundamental en contratación municipal

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La subrogación contractual de trabajadores es obligatoria en contratos del Ayuntamiento de más de 300.000 euros

El precio deja de ser el criterio único o fundamental en la contratación en el Ayuntamiento de Madrid y se da paso a la igualdad, con la perspectiva de género, la accesibilidad, la seguridad y salud laboral, la formación en el lugar del trabajo, el empleo, la estabilidad del mismo», de modo que, según los dos últimos, la subrogación contractual de los trabajadores será obligatoria en los contratos de más de 300.000 euros.

El delegado de Economía y Hacienda de Madrid, Carlos Sánchez Mato, ha cifrado en 1.500 millones de euros anuales los que se regirán a partir de ahora por estas cláusulas sociales en los contratos públicos que se adjudiquen a empresas y entidades.

Desde ahora el Ayuntamiento se fijará en si las concesionarias emplean lenguaje sexista, desde el punto de vista de la igualdad. En cuanto al empleo no sólo tendrán en cuenta el salario base sino que se calculará también en función del coste de la antigüedad. La instrucción entrará en vigor desde la publicación del decreto firmado por Sánchez Mato, presentado este martes a la prensa.

Carlos Sánchez Mato ha argumentado que se trata de «pasar a otra pantalla», donde ya no se habla exclusivamente de rentabilidad económica sino también de la social. «Si sólo se tiene en cuenta el precio resulta interesante únicamente para una parte pero no socialmente, ni para el Ayuntamiento ni para la ciudadanía», ha lanzado el concejal.

El criterio único del precio puede resultarle «baratísimo» a la Administración pero, en este punto, el delegado ha citado a su abuela: «Lo barato sale carísimo y en Madrid hay suficientes muestras a costa de la precariedad descomunal en el empleo». Estas cláusulas sociales en la contratación municipal han sido definidas por el edil como «una palanca revolucionaria, la única forma de avanzar».

El delegado no ha obviado la importancia de este decreto: es un «avance impensable hace unos pocos años» poniendo al Ayuntamiento «a la vanguardia». También ha asegurado que esta instrucción «va más allá de las directivas europeas, que ya abren camino en esta línea»

Este decreto, no será aplicable a los contratos de limpieza. Las cláusulas sociales no tienen carácter retroactivo, ha remarcado Sánchez Mato al ser preguntado por los contratos integrales de limpieza, dado que la nueva contratación considerará los ERTE incumplimiento de contrato al modificarse las condiciones firmadas. Ahora, en palabras del edil, están «con las manos atadas»

NUEVAS INSTRUCCIONES EN CAMINO

La jefa de gabinete, Esther López Barceló, ha avanzado que a la instrucción de las cláusulas sociales le seguirán otras medioambientales, éticas de comercio justo e innovadoras, que se elaborarán con criterios participativos.

Preguntada sobre si las grandes empresas podrían descolgarse de la contratación municipal, López Barceló ha contestado que estarán «absolutamente de acuerdo en el que se cumpla la legislación en lo referido a la conciliación o el mantenimiento y estabilidad de los trabajadores«. De no hacerlo serían unos «antisistema», ha lanzado irónicamente. «Lo ponemos más difícil para que nadie se salte la ley», ha remachado.

Sánchez Mato, por su parte, ha asegurado que «no es un decreto antinadie sino a favor de la gente que recibe los servicios y que los presta». «Queremos que la responsabilidad social corporativa se plasme en la contratación pública de verdad», ha declarado.

Fuente: El Mundo